“Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa”

Ahora que acaba de pasar la Semana Santa y después de ya demasiados días sin adecentar esta mi casita, hoy vengo a ponerme católica y apostólica en relación a un concepto que parece perseguir al género femenino desde el origen de los tiempos: LA CULPA.

Eva mordió la manzana y ya nos condenó a todas a cargar esta pesada losa de por vida, o al menos así nos ha educado la tradición judeocristiana durante siglos (y tanto adoctrinamiento falocéntrico-patriarcal al final cala).

Como la mujer tiene este puntito maligno, decíamos, su mayor afición es machacar a la prójima en un intento desesperado de acallar las voces de LA CULPA permanente y quien dice la culpa dice simplemente la inseguridad, por ejemplo, mediante lo que posteriormente la psicología moderna llamó disonancia cognitiva, o lo que viene siendo la autojustificación de unos actos de los que no estamos nada convencidas.

Todo este rollo macabeo viene a cuento de las numerosas discusiones entre madres que presencio en internet, generalmente desde mi posición de voyeur / observer, que una es de natural pacífica y ya bastantes cosas tengo en la cabeza, aunque reconozco que me puede el puntito Sálvame y siempre acabo echando un vistazo. Y lo que veo, por desgracia, se repite una y otra vez: se juzga, pero no se admite el ser juzgadas. Se veneran a los gurús del momento cual becerro de oro, se proclaman los 10 mandamientos de la Crianza Con Apego como si de un mantra se tratara y siempre acaba siendo una discusión reducida a malasmadres-buenasmadres. Ahí el quid de la cuestión: yo a veces lo hago mal (según mi propio criterio y autoexigencia), así que tú tienes que hacerlo peor para que yo me sienta mejor.

Porque, señores, una madre SIEMPRE se pregunta si lo hace bien y SIEMPRE duda: Dar pecho / no dar pecho, porteo / cochecito, cuna / colecho, chupete si / no, papillas / blw, González / Estivill,  madre full time / working mum, Montessori-Waldorf / Pedagogia convencional, Premio-Castigo conductista Super Nanny o no y un sinfín de etcéteras que al clasificarse de esta forma dual entre contrarios acaba creando bandos destinados a enfrentarse.

Como madre evidentemente no me excluyo de todo esto… es posible que alguna vez haya juzgado, aunque a priori creo que no porque siempre me he cuidado bastante de hacerlo al ser consciente de este hecho pero como no me veo desde fuera, no puedo asegurarlo. En todo caso, este tipo de situaciones me apenan y me pregunto si no serán también producto de la sociedad que poco a poco hemos ido creando entre todos (o a la que nos hemos visto empujados), individualista y competitiva, tan alejada del concepto de tribu, del colaboracionismo sumamente necesario durante la crianza, el apoyo entre mujeres de la misma familia o no.

Para acabar cuelgo este video que descubrí hace ya un tiempo y que viene muy al caso. Obviando el almibarado final, el mensaje viene a ser un resumen de este post.

Besos primaverales!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s