Señales de vida

Si hay alguien al otro lado pido disculpas por las plantas rodadoras que llenan mi blog… ya sé que soy muy cansina, pero es así: a empezar en un nuevo trabajo al que dedico más horas hay que añadir el aumento del nivel de exigencia educativa de E, por lo que siempre acabo escribiendo algo que se queda muerto de risa 3 semanas en el apartado de borradores. Me he llegado a plantear tirar la toalla, porque estoy viendo que no llego… que no puedo mantener un nivel decente de publicaciones, de contenido… pero finalmente he decidido no hacerlo, al fin y al cabo me propuse ir escribiendo y aunque no sea con la frecuencia deseada, me apetece seguir haciéndolo. Tampoco es que tenga una legión de fans histéricos aporreando las puertas de mi casa para que actualice el blog, por lo que en realidad el compromiso sigue siendo más conmigo misma que otra cosa…

Doy gracias a que el cuerpo del post ya lo tenía escrito porque E. acaba de despertarse berreando, vaya a ser que su madre que soy yo tenga más de 5 minutos seguidos de recreo mental… En fin, a lo que iba.

El pequeño koala salvaje de las praderas está cerca de cumplir 21 meses y la proximidad de los terribles 2 años se hace cada vez más patente. También se van confirmando rasgos de su personalidad que ya sospechaba cuando era más pequeño, como por ejemplo su hipersensibilidad, algo positivo en cuanto a lo afectuoso que es, pero no tanto en cuanto a lo mucho que le afecta cualquier cambio en sus rutinas.

Sigue siendo, pues, un niño muy demandante de nosotros, especialmente de mi… y cuando digo demandante hago especial hincapié en lo mucho que necesita el contacto físico. Además,  sigue necesitando mucho el lloro para descargar tensión acumulada o para expresar su frustración, así como se mantiene el hecho irrefutable de que no es nada dormilón y dudo que lo sea algún día (quizá en la adolescencia, y ahí es cuando yo me vengaré… jajajaja) y que al menor movimiento a su alrededor, despertará.

Por suerte, también se mantienen los rasgos más positivos: chapurrea muchas palabras y se muestra interesado por el lenguaje, corre que se las pela y su psicomotricidad fina es admirable! ya empieza a gustarle apilar torres u ordenar objetos uno tras otro (recordemos que hace apenas unos meses era un amante bandido del caos, aunque el puntito gamberro de tirar objetos lo conserva). Es un investigador nato, le encanta explorar sitios nuevos, averiguar el funcionamiento de las cosas y ponerlo en práctica hasta la saciedad. Por otra parte, sigue siendo muy buen comedor y apenas he descubierto 2 o 3 alimentos que no le apasionen, aunque no es nada reacio a probar cosas nuevas.

Finalmente, y como no podía ser de otra manera, sigue aferrado a su teta del alma. En este aspecto yo he tenido que cambiar el chip para evitar el desquiciamiento, ya que en el fondo no me veo capaz de destetarlo a lo bruto y tampoco me parece respetuoso. Así que intento ser más empática con él, lo que no quita que hayan momentos en los que me arrancaría las tetas de cuajo y las tiraría por la ventana, amén del hecho frustrante de sentir que cuando mi hijo piensa en mi, se imagina dos pechos con patas y poco más (el otro día le dije… “E., quien soy yo? –señalándome- y me suelta… TETA!”). Lo que sí ha cambiado es su mayor capacidad de comprensión lo cual hace que ya estemos empezando a negociar algunas cosas. Por ejemplo, si de noche me pide teta muy seguido le digo que ya ha tomado, que las tetitas están durmiendo y aunque protesta un poco se vuelve a dormir solo. Para mi eso es un avance titánico, ya que hace muy poquito mi negativa se habría traducido en rabieta revienta-tímpanos.

En resumen, y aunque yo soy la primera que trato de huir de las etiquetas, Koalín confirma su condición de niño AD. A pesar de que a mi me pasan los días volando y no me da tiempo ni a respirar aprecio con orgullo lo bien que está creciendo, lo rápido que aprende y trato de disfrutar al máximo de él…

…y es que mi pequeño bebé se está convirtiendo en un niño maravilloso que llena cada segundo de mi tiempo y mi mente 🙂

Año nuevo, juegos nuevos

Pasada la vorágine navideña por fin he podido sentarme 5 minutos a actualizar el blog… hay que ver lo que cuesta mantenerlo vivo y crear contenido (si es de calidad o no ya no lo sé, una hace lo que buenamente puede).

Pasar estos días en familia nos ha cargado a todos de energía para iniciar nuevas etapas y nos ha permitido disfrutar de la evolución de Koalín… normalmente la rutina nos hace pasar por alto esos pequeños detalles que demuestran que el pequeñajo está creciendo y cambiando a pasos agigantados, ejerciendo de esponja a niveles increíbles. Así pues, estas vacaciones me he dado cuenta de varias cosas que a nivel evolutivo creo que marcan un cambio en su transición bebé-niño:

– E. chapurrea que da gusto, de momento aún en su idioma, pocas cosas inteligibles todavía… nada más allá del mama, papa, caca… pero es una pasada ver cómo coge cualquier teléfono que tenga a su alcance (a veces cualquier objeto que pueda “hacer” de teléfono, como el mando de la tele) y empieza a hablar como si no hubiera un mañana y como si realmente hubiera alguien al otro lado escuchando atentamente su jerga. No sé si tardará aún mucho en hablar o no, pero de momento nos lo pasamos pipa con él.

– Interactúa con su entorno mucho más y ¡lo entiende todo! así que ha llegado el momento de tener cuidado con lo que decimos a su alrededor… También obedece indicaciones simples como “tráeme el coche” etc.

– Muestra mucho más interés por los libros, cuentos, etc. Le encanta identificar los personajes y a veces lo he sorprendido “leyendo” a su manera y me he muerto de risa… jajajaja

– Nos hemos dado cuenta de que aún no está preparado para jugar con piezas de construcción ni nada que tenga que ver con seguir un orden: de momento es un amante del caos, como construyas algo él viene enseguida a destrozarlo y su mayor afición es lanzarlo todo por los aires o contra el suelo… Cosa que ha convertido mi casa en una leonera permanente. l.el-desarrollo-intelectual-del-bebe-de-17-meses_1380187301

Ahora ya estamos sumergidos de pleno nuevamente en la rutina, por lo pronto hoy ha sido su primer día en la guarde después de este largo período en casa y lo he dejado bastante contento… mucho me temo que el segundo trimestre nos traerá nuevos virus, pero aguantaremos estoicamente lo que nos echen!

Y para acabar, aunque no tenga nada que ver con lo que he escrito necesito patalear un poco… quería añadir en el blog una jukebox con la playlist de Spotify que he ido haciendo para E. desde que nació pero no sabía (ingenua de mi) que hay que ser Premium para poder hacerlo… Así que mi gozo en un pozo… Malditeeeeez! Pues ya está, lo tenía que soltar… Grrrr….

Hasta pronto!